El auge del fundamentalismo islámico ha conducido en los últimos años a un recrudecimiento de la violencia contra las comunidades cristianas en muchos países de África. En las últimas semanas, las Iglesias de Nigeria y Kenia han sido golpeadas por atentados contra jóvenes sacerdotes entregados al servicio de comunidades rurales apartadas.
El 25 de mayo, el sacerdote Solomon Atongo, párroco de la comunidad de San Juan Quasi de Jimba, fue baleado durante la noche en la carretera que comunica los pueblos de Makurdi y Naka, Nigeria.
Monseñor Wilfred Chikpa Anagbe, obispo de la Diócesis de Makurdi informó a los medios locales que el presbítero regresaba a su parroquia luego de asistir a un servicio religioso en memoria de dos sacerdotes asesinados en 2018, cuando fue interceptado por delincuentes armados; tras disparar al padre Atongo, lo dieron por muerto y secuestraron a sus dos acompañantes, fieles de la parroquia. En el área operan bandas fanatizadas por el islam fundamentalista, que se hacen llamar «Pastores Fulani» de costumbres nómadas.
La Fundación Pontificia para la Ayuda a la Iglesia en Necesidad, ha publicado en su página web que en sólo 10 años 145 sacerdotes y seminaristas fueron secuestrados en Nigeria, 13 de ellos asesinados.

En Kenia: asesinado Pbro. Alois Cheruiyot Bett.
El padre Alois Cheruiyot Bett, párroco de la Iglesia de San Matías Mulumba, en el condado de Elegyo Malakwet, Kenia, fue asesinado por extremistas del estado islámico la mañana del 22 de mayo. El presbítero se dirigía a la casa sacerdotal después de oficiar la Santa Misa en la pequeña aldea de Karbartile, cercana a la parroquia. Falleció con su sotana negra y báculo pastoral en la mano.
La Policía Nacional de Kenia ha informado que seis sospechosos han sido arrestados por oficiales desplegados en el condado de Marakewt y la vereda de Karbartile. Alois Cheruiyot Bett sirvió como sacerdote por 4 años, en comunidades pobres de Kenia.

INFOUPAR.COM – REDACCIÓN.



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