«Colombia no puede con más impuestos, ni con los que hay, es necesario bajarlos», es el más reciente mensaje que el Ex-Presidente ha transmitido a través de sus redes sociales, acentuando en que la economía colombiana se sostiene gracias a los buenos resultados de el café, el oro y las remesas.
Coincidiendo con algunas de las tesis principales del liberalismo clásico, el líder de derecha afirma en su comunicado que «para tener un país equitativo requerimos bajar impuestos, disminuir sustancialmente los gastos del Estado y dar confianza a la inversión privada».
Para lograr el propósito de disminuir visiblemente el gigantismo estatal, Uribe afirma que no es necesario crear nuevas herramientas legales, sino recurrir a los mecanismos institucionales existentes, especialmente la Ley 617, promulgada en el año 2000, durante el gobierno del conservador Andrés Pastrana Arango, ley que permitió reducir las gigantescas nóminas, gastos y prebendas burocráticas en Departamentos y Municipios.
Entre los principales objetivos de dicha ley se encuentran:
- Definir un límite a los gastos de funcionamiento de las entidades territoriales.
- Prohibir la transferencia de recursos a empresas públicas ineficientes.
- Limitar los gastos de libre destinación de los municipios funcionamiento de los municipios al monto de sus ingresos corrientes.
- Establecer que los gastos del presupuesto general de la Nación y de las empresas públicas y sociedades de economía mixta no pueden superar el 50% de la meta de inflación proyectada.
Con el paso de los años la administración pública colombiana retrocedió en los logros alcanzados por la Ley 617, pero la herramienta legal sigue vigente, solamente es necesario ponerla en práctica con voluntad política; claramente el actual gobierno nacional no tiene intenciones de avanzar en esa dirección, pero sí es posible invocar su implementación a nivel de gobernaciones y alcaldías, al menos hasta el 2026, cuando se espera que las colectividades de derecha lleguen a la elección presidencial con un candidato y programa de gobierno común.
A juicio de Álvaro Uribe, la situación actual muestra que «hay ciudades, empezando por las capitales más importantes, con enormes e innecesarias estructuras burocráticas, lo mismo algunos departamentos; también se abusa de los contratos de prestación de servicios, lo cual recarga con funcionarios innecesarios las estructuras que deberían ser ligeras y ejecutivas. El clientelismo sigue campante, hay candidatos presidenciales que lo rechazan en el discurso, pero que durante sus administraciones lo practicaron a sus anchas. Todo esto conlleba a la formación de un gigantismo socialista, que generaliza la pobreza sin rescatar a quienes más la sufren».
Este comunicado se ha hecho público justo después de que el Senado de Colombia rechazara la Ley de financiamiento propuesta por el gobierno nacional, tentativa de reforma tributaria presentada con un lenguaje resbaloso, pero que golpearía duramente al sector productivo colombiano.
REDACCIÓN INFOUPAR.COM.



Tu opinión es bienvenida