En una reunión familiar, uno de los niños le preguntó a su abuelo:

– ¿Abuelo, sabes cómo se capturan los cerdos salvajes?

El abuelo creyó que era una broma y esperaba una respuesta ocurrente por parte de su nietecito.

El niño respondió que no era una broma, lo había visto más temprano en el canal Animal Planet.

– He visto que para capturar cerdos salvajes, el señor primero ha encontrado el lugar del bosque al que los cerdos salvajes suelen ir, y allí pone diariamente un poco de maíz.

Entonces, los cerdos salvajes llegan todos los días a comer el maíz “gratis” y, cuando se acostumbran a ir diariamente, el cazador va construyendo una valla alrededor del lugar donde se acostumbraron a comer, un lado a la vez.

Cuando los cerdos se han acostumbrado a un lado de la cerca, vuelven para comer el maíz, y el señor construye otro lado de la cerca.

Los cerdos vuelven a acostumbrarse y siguen comiendo.

El cazador fue construyendo la cerca alrededor, poco a poco, hasta instalar los cuatro lados de la valla, que ya es un corral.

Al final, instala una puerta en el último lado y ya ha logrado cercar a los cerdos.

Los cerdos salvajes ya están acostumbrados al maíz fácil y a las vallas, y así comienzan a llegar solos por la entrada. Es entonces cuando el cazador cierra el portón y captura a todo el grupo.

Así de simple, paso a paso, hasta que finalmente los cerdos pierden su libertad.

Los cerdos salvajes comienzan a correr en círculos dentro de la cerca, pero ya están presos.

Después, comienzan a comer el maíz fácil y gratuito. Se acostumbran tanto a eso que se olvidan de cómo cazar por sí mismos, y aceptan su esclavitud. Incluso, se muestran agradecidos con su captor y durante generaciones van felices al matadero. No se dan cuenta de que la mano que los alimenta es la misma que los convierte en jamón.

El abuelo sorprendido por la ocurrencia de su nieto, le responde que es exactamente eso lo que él ve suceder en todo su país, en su ciudad, con su pueblo.

Los gobiernos con sus proyectos asistencialistas, escondidos bajo la apariencia “democrática”, estuvieron lanzando maíz gratuito durante tiempo suficiente para alcanzar la mansedumbre de la población.

Y cada nuevo gobierno disfraza de “programas sociales” sus limosnas, da dinero que saca del bolsillo del propio trabajador, realiza misiones, planes, indulgencias, leyes de “protección”, subsidios para cualquier cosa, expropiaciones, programas de “bienestar social”, fiestas, ferias, pan y circo, transporte “gratis”…

“¡GRATIS!” la dichosa palabra.

Toda esa “gratuidad” que ofrecen esos estafadores, disfrazados de políticos, llena de felicidad a un pueblo mal acostumbrado con las migajas del maíz. Le roban la capacidad de ser críticos, pensantes y emprendedores.

Sin embargo, claro que nada fue “gratis”.

Si usted se da cuenta de que toda esa maravillosa “ayuda” gubernamental es un problema que se opone al futuro de la democracia en nuestro país, deberá compartir este mensaje.

O cruce los brazos y coma también el maíz gratuito, podría convertirse en un animal de corral más.

REDACCIÓN – INFOUPAR.COM

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