La «puñocracia» colombiana

La «puñocracia» colombiana

La evolución de «le doy en la cara marica» a, «me voy pa’ allá y le doy su tiro hijueputas», frases de nuestros ilustres pensadores colombianos; ambos hombrecitos de muy baja calaña. Uno para disfrazar de guerrilleros a jóvenes pobres, asesinarlos cruelmente y así engalanar su fracasada seguridad democrática; y el otro, para ordeñarlos con sus deliciosas hipotecas a 15 años.

La similitud de sus cobardes conductas violentas, me hace pensar que podemos repetir uno de los peores episodios de violencia indiscriminada en nuestra nación: la hecatombe soñada del uribismo. Honor y dinero, manchado con la sangre de nuestro pueblo.

Resulta que este último hombrecito, que insulta, golpea y amenaza a todo el mundo, le salió un buen contendor para pelear, pero a cuchillos, según su propia versión; y ahí sí, salió huyendo para Miami. Supongo yo, que a organizar su estrategia de combate. Deplorable forma de hacer política de esa derecha rancia y anacrónica que se niega a dejar el poder. ¡No se cansan de lastimar al país!

Mientras tanto Revista Semana, dice que es una forma espontanea de comunicación del ingeniero, normalizando asi, la violencia verbal, que es el principio de todas las otras formas de violentar. Y en cambio, las estrategias privadas de Gustavo Petro, con su equipo de trabajo, sin evidencias de delitos, las publican como el gran escándalo ¡Ridículos!

LEONARDI PÉREZ AGUILAR.